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lunes, 27 de octubre de 2014

...con Mayúsculas!!!

Hoy –más que siempre- quisiera tener un blog… pero uno grande… con mayúsculas!!! Vamos, que sea mágico… y no precisamente porque atrape tantos lectores como actualmente lo hace: “El Taburete”,  “El Caimán sin Muela”, “Ojos a la N”, “Un  pedacito de Mar”, “Nube de Alivio”, y desde luego, esas “Botellas al Mar” que arroja Leydi Torres Arias; entre otros tantos –muy buenos por cierto- que me quedan por mencionar y se me aglomeran entre los dedos. No importa que no sea perfecto, más sí que sea sincero, a lo transparente, y hasta algo atrevido –para que, como con Benedetti- entre los dos no haya Telón ni Abismo. Pero que mágico al fin y al cabo, le baste solo –bien temprano en la mañana- una taza de buen café para sonreírle a la vida y lanzarse en busca de sus huellas, de esas botellas que tanto echo de menos y no me resigno a dejar de buscar. Quiero un blog hecho a la medida, con un exceso de astucia y deseos infinitos de encontrarle… uno que no se canse de buscar aunque para ello tenga que ingeniárselas junto a Sherlock Holmes para atravesar el Sahara y llegar hasta el asteroide B612 –si, ese en el que habitaba el Principito-. A estas alturas temo que los Baobad hagan de las suyas e intenten destruir (“Mi pedacito de Mundo”) –digo, el suyo, aunque el mío no diste mucho del que describe Ley-. “WordPress” sí que es malo, pero yo sigo aquí, anhelando un blog con el que pueda “huellarle”… mientras permanezco contemplando “Desde el muro”, bien cerquitica del mar, cuánto de magia existe en las caricias proporcionadas a las rocas por el fluir de las olas con ese arrullo melodioso que nos hace soñar –aun, cuando estemos despiertos-. En realidad no me queda claro si se ha perdido en busca de material donde envasar el principio activo que nos lanza con cada botellazo. Pero… como quien no quiere las cosas, con un basta de nuestro Guerrillero Heroico he echado a andar, recopilando algunas botellas –transparentes todas- que tenía en el patio con el objetivo de enviárselas, actualmente no sé cómo ni cuándo, pero mandárselas al fin y al cabo. Solo necesito que se anime y me mande, no sé, una carreta vía e-mail: adanys@cim.sld.cu que nos sirva de transporte. Igual dicen muchos por ahí que lo último que se pierden son las esperanzas, y créame que por mucho que me guste el “C-A-F-E” (caliente, amargo, fuerte y desde luego, una dosis menor que la suya), no renuncio a tomarme -¿quién sabe el momento y lugar preciso?- un buen “caféconleydi”. Ojalá que para entonces ya se encuentre entre nosotros y con botellazos miles, llenos de vida todos. Aunque yo aún no tenga blog, porque vamos… que Blog así: GRANDES… con MAYUSCULAS… de esos MAGICOS que hacen imposibles, solo hay uno… y es el suyo, el de Leydi Torreas Arias… Siiiiiii… el de “Botellas al Mar”.

4 comentarios:

  1. No seas tan modesto amigo, el tuyo compite, mis cariños!!!!!

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    1. Cuqui... no me lo digas dos veces que me lo creo, jajaja. Gracias miles por pasarte dejando estas alentadoras huellas que le levantan el ánimo a cualquiera. Me entusiasma muchísimo saber que hay seres que me leen y les gusta lo que hago. Abrazos miles!!!

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  2. He entrado a releerte como si mis ojos nunca hubieran visto tus letras, post por post, a saciar esa sed de tus palabras que tanto bien me hacen. A saldar, además, las deudas pendientes cuando wordpress –o blogspot- no me dejaban comentar.
    Ya no tengo pretextos ni barreras para comentar. Ahora podría escudarme en que soy alérgica a blogspot –como dije una vez- porque me pide mucho requerimiento para dejar mis comentarios. Aun así, wordpress a ti te los pide y tú, con un arsenal de paciencia, llenas línea a línea, y me dejas esas palabras que alientan mi día.
    Gracias por eso. Y…no te dije antes, pero...mi blog no es el grande, con mayúsculas…ni el tuyo es menor. Desde el principio me gustó esta magia de ser complemento uno del otro. Botellas al mar. A la orilla del mar. El blog es resultado de nuestras intensidades y pasiones, desafíos y desilusiones, tropiezos, quebrantos, alientos, amores y… ahí creo que vamos a la par, lado a lado.
    Un abrazo, y gracias por creer en mí (a veces más que yo misma). También creo en ti. Y confío en que el abrazo sea real.

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    1. …muchísimas gracias por llegarte con tus huellas hasta esta orilla a la que tanto bien le hace saberte cerca. Precisamente porque espero cada botella tuya con la misma ansiedad que en los inicios. Infinita dicha la de sabernos complementos junto a lo saludable que resulta leerte cuando la distancia física se interpone entre abrazos pendientes. Abrazos que con absoluta certeza algún día serán reales.
      A estas alturas poco importa nos priven las plataformas de comentarnos el uno al otro. Yo seguiré creyendo en ti sobre todas las cosas, Leydi. Porque como bien dice Silvio: “Pueden ser casualidades u otras rarezas que pasan, pero donde quiera que ando, -cada botella me conduce a ti.” Un fuerte abrazo rompe huesos que mientras me lees quisiera sintieses como real.

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