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lunes, 19 de enero de 2015

Nunca digas nunca!!!



                  


                    Al personaje de esta historia me lo tropiezo justamente en la madrugada del lunes 19 de enero de 2015 –hablando consigo mismo- mientras me destino  llegar  a casa. A su alrededor muchos pueden haber sido los que le tildasen de loco… pero ante la sensibilidad de cualquier ser humano podría considerarse que aquella demencia tiene nombre. Y más que tener nombre… podría apreciarse la designación que le representa -desde hace treintaiun febreros- brillando trecientas veces más que el sol… junto a la Osa mayor.
                 
                  Qué asco de vida –me decía- ... según Buena Fe  “quien ama siempre aprende a suplicar”. Yo no sé si llamarle amor a esto que estoy sintiendo, pero lo cierto… es que aun a estas alturas no he aprendido a decirle que no...  a dejar de mendigar un poco de su compañía. Mira que intento resignarme a la tormentosa idea de no tenerle… pero es absurdo. Me resulta totalmente inadmisible tenerle cerca y no poder golpearle con un beso, caminar a su lado y reprimir los inmensos deseos de tomarle de la mano y protegerle de este mundo tan saturado de absurdos e incomprensiones, o simplemente,  vivir una vida juntos en donde su rostro sea lo último que vea antes de cerrar los ojos para dormir y lo primero en cuanto los abra a la mañana siguiente.
               
                          Hoy me queda claro que las cosas entre nosotros no son más que plenos imposibles involuntarios de alcanzar… no porque no quiera, sino porque para llegar bien pudiese enfrentarme a miles de obstáculos, pero ir contra su propia voluntad, resulta totalmente imposible. Y lo intento… después de todo, ten por seguro que lo intento!!! Pero en cambio, solo alcanzo a reconocerme como Los Aldeanos –pero esta vez en lugar de por el Ministerio de Cultura- censurado por ella misma.
            
                            ¿Cómo es eso??? Explícate -le sugiero- mejor. Ten en cuenta que - tal cual nos dice Silvio en uno de sus temas- los sueños se hacen a mano y sin permiso… que no importa cuán largo sea el camino, siempre y cuando al final haya alguien esperándonos… porque desafortunadamente esta vida no tiene sentido alguno si no encuentras con quien rayos compartirla.
             
                               Precisamente por eso –se antepone-… porque vivo los días extrañándole como si fuese parte de mí, como si fuese mi OTRA PARTE, del mismo modo que Brida, de Coelho, pasa los días buscando la suya sin poder encontrarle. Ya no sé qué hacer –me comenta- colega. Hasta de cuando en vez me he planteado darle la espalda e intentar creerme que todo ha sido parte de un sueño.
              
                            ¿Y qué has conseguido??????? Mucho –me responde-, a decir verdad a estas alturas solo me queda claro el gigantesco ridículo que hacen muchos planteándose un: “de esta agua no beberé” o  “ahora sí he puesto punto final y hacia atrás no viro ni para coger impulso”. Eso no se lo cree nadie… y quien lo dice… cuando lo dice… lo dice precisamente de dientes para afuera. Porque de un modo u otro intenta convencer a todos los que le rodean y de algún modo le escuchan… pero es incapaz de convencerse a sí mismo y a ese corazón que late estrepitosamente en pleno intento de hacerle suya por y para siempre.   
                 
                              No en balde circula tanto por la sociedad ese proverbio que anuncia un “Nunca escupas hacia arriba”. Del mismo modo que el dúo cubano “Buena Fe” nos deja claro en su CD-Arsenal:

Nunca digas nunca en materia de amor
Las sombras prefieren guardar la emoción
Siempre el misterio buscó la pasión
Nunca digas nunca en materia de amor
Las sombras prefieren guardar la emoción
Siempre el misterio buscó la pasión
El gerente y la que limpia el piso
El embajador y la refugiada
La hija del patrón y el peón sumiso
El profesor y la alumna aventajada
La psiquiatra y su leve paciente
Un joven pastor y una mala creyente
El gran escritor y su vecina bruta
El recio policía y la prostituta
El director de una empresa en perfeccionamiento
Con la oficinista que vive del cuento
Una estrella del rock y una chica del can
Una neoyorkina y un afgano talibán
Magníficos platos de segundas mesas
Placer trapecista y hornos de pasión
Y aunque habrá quien ría de estas profecías
Yo sé que hay quien llora
Con esta canción.
Como a lo quemado  le damos boleto
O hacia el infierno
O a lo celestial
Será que Cupido ha leído
Unos cuantos manifiestos
Sobre igualdad social.
Nunca digas nunca en materia de amor
Las sombras prefieren guardar la emoción
Siempre el misterio buscó la pasión
Hasta lo prometido tiene punto final
Y quien escupe al viento
Arriesga la cara.
Amor estudiante, muere al ser profesional
Pues aunque seas el mismo
Te cambian las alas.
Somos del montón
Así que no saques lecciones de lo casi raro
De las excepciones
Mas recuerda, al amor no le importa el nivel
Vive desafiando a quien no quiera ver
Magníficos platos de segundas mesas
Placer trapecista y hornos de pasión
Y aunque habrá quien ría de estas profecías
Yo sé que hay quien llora
Con esta canción.
Como a lo quemado  le damos boleto
O hacia el infierno
O a lo celestial
Será que Cupido ha leído
Unos cuantos manifiestos
Sobre igualdad social.
Nunca digas nunca en materia de amor
Las sombras prefieren guardar la emoción
Siempre el misterio buscó la pasión.
Nunca digas nunca en materia de amor
Las sombras prefieren guardar la emoción
Siempre el misterio buscó la pasión.

                Porque sin dudas y puede que hasta sin experiencia alguna, o con toda, en absoluta… el corazón no sabe de principio éticos, de ocupar lugares ni abstenerse y renunciar a lo que quiere… a lo que le resulta de vital importancia. Precisamente porque no cree en imposibles… y cualquier riesgo –a correr- por supremo que este sea, es insignificante ante la tentación de tenerle cerca. ¿Quién sabe si por y para siempre? -me pregunta afirmativamente-, con una sonrisa, lagrimada en su rostro.

4 comentarios:

  1. Ronny Oslay Pacheco Portuondo: Buena crónica Adanys, cada vez mas vibran tus palabras...

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    1. Gracias miles mi hermano... ojalá y vibrasen lo suficiente como para que el protagonista de esta historia alcance la remota silueta… perpetuando la inmensidad de su sentir en el latir inconmovible que vive censurándole cada palabra, cada detalle, cada sentir…

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  2. Adanys, para seguir echándole la culpa al corazón, no hay dudas, tienes razón, no tiene principios éticos. Aunque coincido en eso de: Nunca digas nunca!!!, a veces tenemos que acudir al cerebro, por eso escribí en mi blog, que también es tuyo esta experiencia: http://bit.ly/VZNBxZ donde hago un link a: Defensa del miocardio inocente, de Rubén Martínez Villena, una joya que imagino conozcas, mis cariños vacacionales hasta inicios de febrero!!!!

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    1. Sin duda alguna querida amiga, Cuqui… de veras el muy testarudo se empeña en cada imposibles que nos mantienen aferrados, aun cuando sabemos ya no hay chance para más… el muy ingenuo no conoce de límites ni fronteras y lo peor, es que ni auxiliándonos del cerebro conseguimos que lo sentido y añorado desaparezca. Siempre se las arregla para explotarnos en el pecho en pleno plan desesperado. Tal como nos anuncia Villena en esa joya a la cual haces referencia. Ya casi me paso por esas crónicas no anunciadas que me ofreces de igual modo como mías… y de lo que te agradezco inmensamente. Cariños y abrazos miles… con maravillosos días de por medio.

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