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martes, 5 de abril de 2016

Romántico o barroco

    Regresa la nostalgia con la voz de alguien anunciando haberte visto. No ha precisado en detalles pero la tonalidad de sus palabras deja saber que estás bien y eso reconforta. No siempre el tiempo lo cura todo. No siempre un clavo termina sacando otro.  

         Escuchar tu nombre comenzaba a resultar indiferente. No hubo truco alguno. Hasta Silvio en su respectivo momento desistió de llover sobre mojado. No porque quiso… sino porque no le dejaron alternativas con aquel ángel para un final.
         La sorpresa ha impactado más que aquel portazo de armario sobre la frente. Por razones que solo la vida conoce hay quien aparece cuando menos se le espera.
          Esta vez -puede que hasta en contra de la propia voluntad, labios ajenos a los tuyos se han encargado de tele transportar un puñado de letras para mencionar tu nombre. Entonces, continúa recordándome que estuviste: "Tenías que haber ido... la hubieses visto... continúa siendo tan ella como siempre, como me contabas, como cuando disfrutabas viéndole feliz".
         Historia incongruente poblando estos días saturados de ti. Hay algo que no anda bien… a estas altura me creía inmune. Tal vez sean solo círculos por cerrar o grietas por donde nunca deja de filtrarse de todo un poco. Pues para entonces disuelta entre trocitos de ayer ya llegas incluida.

         Pensé en llamar a la Línea Confidencial Antidrogas. Crear dependencia nos hace débiles. Me sentí vulnerable cuando escuchaba que te habían visto. Hubo también quien llego para restregarme haberte conocido. Que le caíste bien, pero hubiese preferido contemplarnos juntos de la mano. 

         Comprendí que no siempre nos llega la calma pasada la tormenta. A veces, como esta, son solo ocasiones en las que estamos dentro del ojo de un huracán.

Me sentí como Yonki en recaída… pero esta vez no quería curarme.   

         Hoy… regreso a fumarte aunque se empeñe Sabina en aconsejarnos: “no regresar al lugar donde hemos sido feliz”. Retorné a emborracharme de ti entre fragmentos en los que quise quererte y por querer me terminé olvidando del café amargo para beberme con grumos este romántico o barroco. 

2 comentarios:

  1. Adanys, amigo: Aquí estoy de nuevo en la Orilla de Tu-MiMar, y segura de que me habías extrañado; he estado medio complicadita de trabajo; como ves sigo siendo engreída, y también admirando lo que escribes.
    Es bueno volver al sitio donde hemos sido felices, siempre y cuando volvamos a serlo, esa es mi filosofía, siempre con la cautela de que ni siquiera los amaneceres se parecen aunque solo tengan un día de diferencia, feliz fin de semana y mejor aún la próxima, mis cariños y abrazos tinajoneros, familiares incluidos...

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    1. ... por aquí desde luego que siempre se te extraña. Y de qué manera!!! Me tienes mal acostumbrado, jajaja. Es bueno saber admiras lo que escribo...
      Volver... siempre que se sea nuevamente feliz desde luego que es bueno.
      Gracias miles por tus huellas amiga... es inmensamente bueno saberte cerca. Besos y abrazos miles.

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